miércoles, 2 de noviembre de 2011
el espíritu de los sentidos
Habría que empezar a hablar del "daltonismo singular" que evidencia la particular conducta de los seres con respecto a una percepción global, que no total del entorno que los suscribe. Todo ello aderezado con la prótesis conductual de una sensibilidad apalabrada como motor de percepción.
A lo largo del amplio estudio cromatológico se han argumentado muchos prolegómenos psico-receptivos dentro del intrincado aspecto coercitivo que nos impone nuestro argumento social para aprehender los valores, conductas, experiencias, apropiacionismos y reinvenciones arquetípicas de una conducta perceptiva, inmiscuida en el gestor identificador de nuestro espacio estructuradamente mental de la razón, singularidades a parte.
El color y el alma entendidas como dos caras de una misma moneda. Moneda de cambio que fluctua entre lo real y lo cognitivo, entre lo intangible y lo sensitivo. Palanca cromatopotencial de cambios sustanciales en las apropiaciones del pensamiento.
Y todo ello confabulado con los gestores comarcales del concepto espacial donde la distribución compositiva que formatea la apreciación de lo que cada ojo cuestiona. "No hay nada absoluto". Y la idea de la idea no es la idea ideal sino un espectro consonántico o de disonancia natural.que transgrede la linde de un mundo y el resto de mundos paralelos. De ahí la necesidad interior como tesis de una expresión propia que promulga la intención de un lenguaje íntimo. La sensibilidad como estructura conformadora de las latentes imágenes icónicas de un mensaje con decodificación propias que pulen el sentido de los sinsentidos performativos de un ideario proyectual.
Nada es lo que es, ni deja de ser lo que no ha sido. Todo es posible en el imposible sermón de los dictados argumento-descriptivos. Lo que crea un "dios" se hace carne de los devoradores para el olvido y sin embargo queda, en esencia la promiscua identidad de lo sentido, carente de tiempo, espacio y entelequia.
Todo es lo que el argumento... El argumento es lo que quiera ser dicho... El dicho es la palabra sin el graphos.
La esencia de lo intangible como estética. Deformadora constructiva de apariencias constitutivas para la realidad manifiesta del arte...
MENsaje DIsfrazado, ETApa final de un programa artístico
La vida de Ana Mendieta singulariza el intrincado valor del género en una persona como potencial de cambio social, mostrando las capacidades gesticulares del comportamiento. La idiosincrasia como factor de consumo y los añadidos protocolarios de una causa justificada para identificar la acción.
La sinrazón de la razón perdida... la futilidad de la latente mirada de un ente invisible que nos sacude sin notar su presencia como un ejército de damocles esperando soltar la carga y rasgar nuestras ataduras...
La insignia de su pecado como discurso dual de un mito que se autoregenera y retroalimenta, creando, en esencia, con su muerte, la idea original de su diatriba. Su peculiar argumento de género, que podríamos descubrir en un último aliento de vida para proclamar la potente arma que gestionaba la utilización de la silueta como icono y argumento conductor... dejando huella
Tal vez su arrojo al vacío era la cuestión de una última performance... tal vez estuvo rondando sus pesares estéticos, tal vez necesitaba cuestionar lo incuestionable. Dejar de ser frontera de su ser fronterizo. Experimentar su última performance...
La sinrazón de la razón perdida... la futilidad de la latente mirada de un ente invisible que nos sacude sin notar su presencia como un ejército de damocles esperando soltar la carga y rasgar nuestras ataduras...
La insignia de su pecado como discurso dual de un mito que se autoregenera y retroalimenta, creando, en esencia, con su muerte, la idea original de su diatriba. Su peculiar argumento de género, que podríamos descubrir en un último aliento de vida para proclamar la potente arma que gestionaba la utilización de la silueta como icono y argumento conductor... dejando huella
Tal vez su arrojo al vacío era la cuestión de una última performance... tal vez estuvo rondando sus pesares estéticos, tal vez necesitaba cuestionar lo incuestionable. Dejar de ser frontera de su ser fronterizo. Experimentar su última performance...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

